Casi siete horas de trabajo les tomó a los especialistas del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá rescatar a un perro que quedó atrapado entre las paredes de dos viviendas en el sur de Bogotá. Spanky, un criollo de dos años de edad y de unos 25 kilos de peso, se salvó de morir emparedado, al ser sacado de entre los muros por los socorristas.
El rescate del perro, en la que participaron siete bomberos de la ciudad, incluyó la construcción de dos accesos de cerca de 1,5 metros y un metro, respectivamente; el uso de herramientas como taladros percusores, cinceles y mandarrias; la asesoría de un veterinario, y hasta la aplicación de aceite para que el animal se deslizara más fácilmente.
Los hechos se presentaron en la calle 75B Sur con carrera 12 D Este, en el barrio La Flora de la localidad de San Cristóbal.
El trabajo inicial se concentró en el muro de la casa de la familia Calderón Arévalo, propietaria de la mascota, y la cual notó la ausencia del canino desde el domingo pasado. “Pensamos que estaba en la calle, pero el lunes en la noche escuché los quejidos dentro de la pared, entonces llamé a los Bomberos porque supe que estaba atrapado”, contó Nancy Calderón, una de las dueñas del perro.
Con más de 36 horas sin recibir alimentación ni hidratación y con el cuerpo aprisionado, las posibilidades de vida de Spanky eran muy pocas. “El perro se encontraba un metro por debajo del nivel de la casa, por lo que perforamos la pared. El animal tenía la parte trasera de su cuerpo atascado y cuando lográbamos moverlo, era agresivo. Le aplicamos un sedante por recomendación de un veterinario para poner maniobrar mejor”, explicó el Teniente Guillermo Durán, Comandante del Incidente.
La colaboración de la familia vecina a los Arévalo Calderón permitió el rescate del canino. “Después de varias horas y de infructuosos esfuerzos, gracias a la colaboración de los vecinos que permitió perforar el muro de su casa, accedimos al perro”, afirmó Uriel Naranjo, experto rescatista de Bomberos Bogotá.
Spanky sobrevivió gracias a los esfuerzos de los rescatistas quienes no se dieron por vencidos a pesar de que sus dueños casi lo daban por muerto. “Estoy muy agradecido con los Bomberos, porque pensé que era imposible sacarlo. Nuestro perro está bien y estamos felices de tenerlo con nosotros”, relató John, otro de los dueños del animal.
 Spanky, un criollo de dos años de edad y de unos 25 kilos de peso, se salvó de morir emparedado, al ser sacado de entre los muros por los socorristas. |